Venezuela · desde 2018
Nuestra historia
El arte del cuero
Una marca venezolana que corta, cose y remata a mano. Sin línea de montaje, sin atajos, sin prisa.
Una pieza de cuero bien hecha no se estrena: se empieza. Los primeros meses toma la forma de quien la usa, el color se asienta y aparece el brillo que ninguna fábrica sabe imitar.
Eso es lo que vendemos. No es una pieza para la temporada, sino un objeto que mejora con los años. Por eso trabajamos cuero de grano completo, cosemos además de pegar y firmamos cada pieza con un ancla grabada. Es la garantía de que alguien, con nombre y apellido, la hizo.
El oficio
Cinco manos antes de la tuya
Un par de calzados pasa por cinco estaciones y unas catorce horas de trabajo repartidas en días. No es lentitud: es el tiempo que el cuero necesita para asentarse entre paso y paso.
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01
Selección del cuero
Revisamos la piel entera contra la luz y descartamos las zonas con marcas. De una piel completa salen dos o tres pares: el resto se aparta para correas y riñoneras.
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02
Corte
A mano, con cuchilla, patrón de cartón y troqueles en hierro. Cada pieza se orienta según la dirección de la fibra, porque de eso depende cómo se doblará y formará la pieza con el uso.
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03
Armado sobre la horma
El cuero se humedece y se monta sobre la horma de madera o plástico de alta densidad. Ahí descansa hasta tomar la forma: es el paso que no se puede acelerar sin arruinar el par.
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04
Costura
Cosido, no pegado. Puntada de cerco con hilo encerado que puede repararse años después sin desarmar el zapato. Aquí va también el sello del ancla, grabado en caliente.
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05
Remate y control
Lijado de canto, tinte del borde, grasa, cordones de cuero y revisión final pieza por pieza. Si algo no pasa, vuelve atrás o se descarta.
“Al cuero no se le puede apurar. Uno aprende a trabajar a su ritmo, no al contrario.”
La herencia
Todo empezó años atrás
Mi abuelo lleva más de 50 años haciendo calzado. Antes de que existiera Wears, ya cortaba cuero, sacaba patrones a mano y armaba cada par con una precisión que no se aprende en un curso: se aprende en cinco décadas de banco de trabajo. Esa destreza es la que sostiene hoy a la marca.
Las sandalias de esta colección no son un diseño nuevo. Son el mismo patrón que él ha hecho toda su vida: tira ancha, suela cosida al canto, hebilla sin adornos. Un modelo que ya era un clásico en su taller mucho antes de que yo pensara en convertirlo en marca.
Fui yo quien decidió traerlo de vuelta. Vi el potencial de ese diseño y propuse llevarlo a colores y combinaciones que hoy están de moda, pensados para quien busca algo distinto sin perder la solidez de una pieza bien hecha. Pero el oficio —modelar, cortar, coser con esa exactitud que distingue una pieza Wears— sigue siendo enteramente suyo. Yo aporto la mirada; él, las manos que hacen que funcione.
“Yo no inventé nada nuevo. Solo quise que más gente pudiera calzar lo que mi abuelo lleva haciendo toda la vida.”
— Ibrahim García, fundador de Wears
Herencia del Abuelo es eso: un clásico de su taller, reinterpretado en la mesa de Wears, con la misma mano detrás de cada puntada.
- 3
- Modelos en la colección
- 1
- Patrón original conservado
- 50
- Años de experiencia
El ancla
Lo que sostiene, no lo que decora
Venezuela es un país de costa. Elegimos el ancla porque dice exactamente lo que queremos que diga una pieza nuestra: firmeza, oficio de puerto y la idea de algo que se queda.
Origen
Un país de costa
De Margarita a Puerto Cabello, la relación de Venezuela con el mar es cotidiana. La línea Vela Urban nació de ahí: calzado que aguanta el muelle y funciona en la ciudad.
Significado
Firmeza, no adorno
El ancla es lo que sostiene cuando todo se mueve. Es la promesa de una pieza que no se descose a los seis meses: la misma idea, en cuero.
Uso
Marcada, nunca impresa
Grabada en caliente sobre el material, en un solo lugar por pieza. Es firma de autor, no patrón decorativo repetido.
Dónde aparece
Grabada en caliente sobre el cuero, pieza por pieza. Nunca impresa: siempre marcada sobre el material.
Sobre el fundador
“Mi intención es que la marca sea una herencia.”
Ibrahim García no fundó Wears para ponerse al frente. La fundó para que lo que su abuelo construyó con las manos, en más de 50 años de oficio, no se quedara en un taller y en la memoria de una familia. Quiere que Herencia del Abuelo sea el primer capítulo de algo que dure más que él: una marca que, con el tiempo, también se convierta en herencia para quien venga después. Por ahora, sigue en el taller, cortando cuero junto a su abuelo.
Una pieza Wears es una inversión en tu estilo y confort
Elige la tuya. Cada una sale del mismo taller y lleva la misma garantía de un año en cuero y costura.
